En la entrada anterior hablé de la noticia que elegí (el
anuncio hecho por Aurelio Nuño sobre el despido de más de tres mil maestros de
Oaxaca, Guerrero y Chiapas, que han acumulado cuatro inasistencias injustificadas http://aristeguinoticias.com/1905/mexico/sep-despedira-a-mas-de-3-mil-maestros-paristas-aurelio-nuno/) y sus causas.
La lucha por los derechos laborales de los maestros no es
algo nuevo, se remonta a los orígenes de los sindicatos como instituciones que
defienden las garantías de sus afiliados, tal como lo muestra la siguiente
línea del tiempo:
A partir de los eventos citados en la línea del tiempo, encuentro que un
hecho histórico muy relacionado con la noticia actual elegida es el paro de
labores de la mitad del magisterio del entonces Distrito Federal, tras el que
la SEP dio de baja a 63 maestros. La siguiente tabla muestra algunos datos en
relación con los dos sucesos, mientas que la infografía hace referencia a las
continuidades y rupturas que se pueden apreciar entre ambos.
Situaciones como éstas afectan, no solo a los involucrados de
manera directa, sino al reto de la población. Todos hemos estado inmersos en el
sistema educativo, como estudiantes, como padres de familia e incluso como
docente; somos el resultado del sistema educativo vigente y, desde esa
perspectiva cabe preguntarse: ¿las
acciones que se han emprendido por el gobierno son reformas a la educación, o
son reformas laborales para desplazar a los profesores disidentes?, ¿se ha
tomado en cuenta a los educadores en los planteamientos del gobierno para
modernizar a la educación?, ¿los resultados arrojados por una evaluación
docente servirán realmente para evaluar la calidad? Existen muchas dudas acerca
del modelo educativo que se quiere transformar, sobre todo cuando no se asume
que los resultados en materia de educación no son consecuencia de un solo factor,
en este caso los docentes, sino también de administrativos y planes de estudio,
entre muchos otros más.







